"La creación de algo nuevo, no solo se lleva a cabo por el intelecto, sino por el instinto de jugar que actúa desde una necesidad."

Carl G. Jung.

 

La terapia de juego de arena-sandplay es una forma de terapia no-verbal y no-racional que llega a niveles profundos de la psique, en tanto que facilita que los asuntos más profundos de puedan ser movilizados, reconocidos e integrados de forma natural y segura, siendo muy efectiva en la reducción de las causas del sufrimiento y el dolor emocional.

Es una modalidad terapéutica reconocida tanto para niños como adultos, basado en la psicología de C. G. Jung y desarrollado por la psicoterapeuta suiza y profesora Dora Kalff. Es particularmente útil para identificar y solucionar los conflictos internos como la ansiedad y la depresión, así como penetrar en las profundidades de la personalidad.

La terapia se juego de arena-sandplay parte del postulado de que en lo profundo del subconsciente de cada persona, existe una tendencia natural dirigida a la sanación, al crecimiento y la plenitud. Dándose las condiciones adecuadas, esta tendencia natural es activada.

A través de la naturaleza de lo que es conocido cómo la función trascendente, el proceso simbólico en la terapia de juego de arena, favorece un reordenamiento psíquico.

La terapia de juego de arena-sandplay establece un espacio seguro y protegido, donde las complejidades del mundo interior se exploran y se integran a la psique favoreciendo la sanación emocional. Los clientes colocan figuras en miniatura en una pequeña caja llena de arena para expresar sentimientos  y experiencias internas. Esto crea una representación visual de los contenidos de la psique y revela preocupaciones inconscientes que son inaccesibles de otra manera. A medida que los materiales contenidos en el inconsciente emergen visual y simbólicamente, se integran en el sentido de sí mismo del cliente y este puede ser activado para favorecer un cambio de comportamiento. La eficacia de la terapia de juego de arena-sandplay viene con una comprensión de la psicología de Carl Jung, así como la simbología arquetípica y personal que aparece en la arena. El conocimiento del lenguaje simbólico crea una base no sólo para la terapia de juego de arena, sino también para el análisis y las terapias no verbales que implican el arte y el juego. Proporciona una manera para que el material del inconsciente pueda hacerse visible, sanado, e integrado en la conciencia, permitiendo de este modo  vivir de una manera más consciente y auténtica.

La terapia de juego de arena-sandplay estimula el proceso interno psíquico personal favoreciendo la sanación de heridas emocionales que han bloqueado un desarrollo normal, así como llega a ser un facilitador del proceso de individuación, meta del desarrollo, para Jung.

La investigación neurobiológica relacionada apoya el hecho de que los recuerdos emocionales y experiencias sensoriales traumáticas se almacenan en el sistema límbico y en el hemisferio derecho del cerebro, junto con las experiencias sensoriales, tales como imágenes, sensaciones corporales y las emociones relacionadas a estas experiencias. La terapia  de juego de arena-sandplay es una forma efectiva para acceder y liberar las experiencias y sentimientos inconscientes y llevarlas al nivel de la conciencia, donde pueden ser sanadas, por lo que proporciona una vía visual y no verbal para el desarrollo de la psique en el camino a su totalidad. Es un método directo para establecer una conexión interna con el Yo superior, lo que Carl Jung determinó como un paso esencial para un desarrollo psicológico saludable.

La terapia de juego de arena-sandplay se confunde a menudo con el método de caja de arena, que es un término genérico que describe cómo se utilizan cajas de arena con pequeños juguetes como parte de diferentes modelos de terapia con niños y con adultos. Los principios subyacentes y el uso terapéutico del juego de arena-sanplay y la caja de arena son bastante distintas, aunque las imágenes simbólicas y la caja de arena se utilizan en ambas modalidades. La terapia de juego de arena-sandplay se desarrolla en un espacio libre y protegido, donde el terapeuta no interpreta, ni interfiere o dirige la expresión simbólica del cliente. El terapeuta de juego de arena mantiene una actitud de receptividad y aceptación, por lo que el cliente puede traer material del inconsciente a la conciencia y sin censura. De ello se sigue los principios de la terapia centrada en el cliente de Carl Rogers y le permite que la psique expresarse en el estado natural de su totalidad.

Dora Kalff